Futuro
Ciudad Fortuna es una serie de siete libros. Lo supe desde que escribí la primera línea de esta enorme narración, que a pesar de mi edad ya considero mi magnus opus. He dedicado más de diez años a escribir y publicar los primeros cuatro volúmenes y sigo teniendo claro que se trata de una heptalogía. Sin embargo, al mismo tiempo, siempre que trabajo en las líneas maestras del argumento tengo claro que la historia central se compone de dos grandes arcos. El primero de ellos abarca los cuatro libros publicados por ahora. Por ese motivo, al escribir el cuarto libro me propuse cerrar todos los frentes abiertos y no dejar suspenses a flor de piel. Creo que el resultado fue acertado. El lector puede quedarse conforme con el desenlace del cuarto volumen. Al fin y al cabo, hasta un gafe se merece un alivio, ¿no?
Queda el segundo gran arco de Ciudad Fortuna, los tres últimos volúmenes. Supondrá el regreso a esa fascinante ciudad, a los personajes ya conocidos y otros que todavía no imaginamos, con nuevas desventuras y una merecida batalla final contra la suerte y el destino. Serán tres volúmenes muy unidos entre sí, casi tres grandes capítulos de una sola aventura que marcará el gran colofón de la heptalogía. Por eso, mi intención será publicarlos sin que transcurra demasiado tiempo entre novela y novela, quizás en tres años consecutivos.
La vida suele conducirnos por caminos inesperados, unos más deseados que otros. Mi sendero por el mundo de la escritura y la edición no ha sido el que yo me esperaba. Mi perspectiva ha cambiado mucho. Mis prioridades han variado. Si tú has llegado hasta aquí y estás leyendo estas líneas es porque te interesa el final de la serie. Y lamento no poder definir una fecha para su retorno. Necesito mucho tiempo para mí y también un margen amplio para tener muy avanzados esos tres últimos libros antes de publicarlos como creo que debe hacerse. Por ello, me temo que pasará bastante tiempo antes de que volvamos a encontrarnos en las calles y los rincones de esta urbe que tanto amo. Pero cuando volvamos la espera habrá merecido la pena. La emoción será imparable. Lo prometo.



